Mensaje del día – 06 de febrero de 2018

 

 
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MENSAJE DEL DIA 06 de febrero de 2018

Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

El Señor Dakshinamurthy estaba caminando solo a lo largo de una amplia costa, inmerso en una profunda meditación. Vio una pequeña ramita seca en la cresta de una ola, a la distancia, que era llevada de una ola a otra, de la depresión a la cresta, de una cresta a otra depresión, hasta que fue arrojada a las arenas de la orilla. Estaba asombrado por el egoísmo del Océano que no le daba asilo ni siquiera a una pequeña ramita. Sintiendo su reacción, el Océano declaró, en palabras que Él podía entender: “Lo mío no es egoísmo ni ira, es solo el deber de la autopreservación. No debería permitir que la menor mancha afectara mi grandeza. Si permitiera que esta pequeña ramita estropeara mi esplendor, sería el primer paso en mi caída “. Entonces, Dakshinamurthy sonrió admirando la vigilancia del poderoso
Océano. Se representó el incidente como una gran lección de esfuerzo espiritual. Si cae en la mente la menor ramita de deseo, tiene que ser levantada inmediatamente de las aguas puras, y arrojada. Esa fue la lección a aprender. [Discurso Divino, 26 de junio de 1969].

 

Lord Dakshinamurthy was walking along a wide seashore alone, immersed in deep meditation. He saw a dry little twig on the crest of a wave in the distance being passed on from one wave to another, from trough to crest, from crest to trough, until it was cast on the sands on the shore. He was astounded at the egoism of the Ocean that would not give asylum to even a tiny twig. Sensing His reaction, the Ocean declared, in words that He could understand, “Mine is neither egoism nor anger; it is only the duty of self-preservation. I should not allow the slightest blot to deface my grandeur. If I allow this twig to mar my splendour, it will be the first step in my downfall.” Then, Dakshinamurthy smiled admiring the vigilance of the mighty Ocean. He pictured the incident as a great lesson in spiritual endeavour. The slightest twig of desire, if it falls on the mind, has to be immediately lifted out of the pure waters and thrown off. That was the lesson to be
learnt. [Divine Discourse, Jun 26, 1969].

— BABA