Mensaje del día – 12 de diciembre de 2017


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Son millones los que recitan el Nombre del Señor, ¡pero pocos tienen fe firme ! Muchos menos aún son los que buscan la bienaventuranza que puede conferir la contemplación en la gloria del Dios interior, el Atma. Algunas personas se quejan de que la recitación del Nombre (“Japam”) ¡no ha curado su dolor, o su pena, o su codicia ! Eso es porque recitan las oraciones mecánicamente, meditan sin adquirir el hábito, o por conformidad social, o para lograr una reputación de religiosidad . Cuando las personas que han aprendido las preciosas Escrituras que revelan el “Atma-vidya” (la ciencia del Yo) no ponen en práctica lo que repiten oralmente, y no tienen fe en sus afirmaciones, ¿ qué ganancias pueden extraer de sus recitaciones ? La corrosión de la duda ha minado sus actitudes reverenciales hacia las Escrituras. Esta gente devalúa las Escrituras
transformándolas en medios de obtención de dinero o fama, y cuando no consigue estos objetivos se siente desilusionada, y envidia a aquellos que persiguen entretenimientos mundanos. Pero si tan sólo desarrollaran fe, las mismas Escrituras los alentarían y les asegurarían una vida feliz y satisfecha. (Divino Discurso, 23 Febrero 1968).

 

Millions recite the Lord’s Name, but few have steady faith! Fewer seek the bliss (Ananda) that contemplation on the glory of God within, the Atma, can confer. Some people complain that recitation (japam) has not cured their pain, grief or greed! It is because they mechanically recite prayers and meditate out of habit or for social conformity or to gain reputation for religiousness! When people who have learnt the precious scriptures revealing Atma-vidya (science of the Self) do not put into practice what they repeat orally and have no faith in the assertions, what profit can they get from it? The canker of doubt has undermined their reverential attitude to the scripture. They devalue the scriptures into money-or-fame-earning devices, and when they do not get money or fame through them, they are disappointed. They envy those who follow secular avocations. But if they only develop faith, scriptures themselves will foster them and
ensure for them a happy and contented life. (Divine Discourse, Feb 23, 1968)

– BABA

— BABA