Mensaje del día – 24 de diciembre de 2016


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Hace dos mil años, cuando el orgullo mezquino y la espesa ignorancia corrompían a la humanidad, Jesús vino como una Encarnación del Amor y Compasión y vivió entre los hombres, sosteniendo los más altos ideales de la vida. Ustedes deben prestar atención a las lecciones que Él elaboró a lo largo de Su existencia. “Yo soy el Mensajero de Dios”, declaró al comienzo. Si, todos ustedes deben aceptar también ese rol de mensajero y vivir como ejemplos de Amor Divino y Caridad. Jesús sabia que Dios lo ordena todo, de manera que – incluso en la cruz, sufriendo la agonía – no tuvo pensamientos negativos para con nadie, y exhortó a Sus seguidores a tratar a todos como a instrumentos de la Voluntad de Dios. “Todos son uno; sean de la misma manera con todos”. Practiquen esta actitud en sus vidas diarias. Mientras celebren la Navidad tengan en mente las palabras
que Él profirió, el consejo que ofreció, las advertencias que dió, y decídanse a conducir sus vidas diarias por el sendero que Él trazó. Las palabras de Él deben quedar impresas en sus corazones y ustedes deben resolverse a practicar todo lo que Él enseñó. (Divino Discurso, 24 Diciembre 1980 ).

 

Two thousand years ago, when narrow pride and thick ignorance defiled mankind, Jesus came as an embodiment of Love and compassion and lived amongst men, holding forth the highest ideals of life. You must pay attention to the lessons He elaborated throughout His life. ‘I am the Messenger of God,’ He declared first. Yes. All of you too must accept that role of messenger and live as examples of Divine Love and Charity. Jesus knew that God wills all. So, even on the cross, when He suffered agony, He bore no ill-will towards anyone and He exhorted those with Him to treat all as instruments of God’s Will. “All are one; be alike to everyone” – practise this attitude in your daily lives. As you celebrate Christmas, bring to mind the words He uttered, the advice He offered, the warning He gave, and decide to direct your daily lives along the path He laid down. His words must be imprinted on your hearts and you must resolve to practise all that He
taught.
– Divine Discourse, Dec 24, 1980.

— BABA