Mensaje del día – 02 de noviembre de 2016


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Hay naciones que no tienen paz a pesar de vivir en medio de la abundancia; están obsesionadas por el miedo y la ansiedad, en razón de la misma abundancia que se han ganado. Las únicas garantías de paz para el individuo y la sociedad son el progreso espiritual y la disciplina espiritual. En la India, así como en otros países, se puede ver un triste abandono de estos dos objetivos. Suministrar alojamiento, vestimenta y alimento da felicidad física (sukha); brindar capacitación e impartir información acerca del mundo, dan un medio de vida. Pero el antiguo adagio dice «Na sukhat labhate sukham»: la felicidad real y duradera no puede ganarse mediante la felicidad física. La felicidad perdurable, la felicidad que no será conmovida, disminuida ni modificada por la buena o mala fortuna, sólo puede provenir de la disciplina de la mente, y de la fe en un Poder
Superior que guía todas las acciones, palabras y pensamientos del ser humano. La lámpara de esa percepción espiritual tiene que ser encendida y alimentada, para que los pasos del ser humano puedan tomar por ese camino y avanzar sin sufrir daño. (Divino Discurso, Escuela Secundaria Para Mujeres de Anantapur, Día de la Escuela, 1966)

 

There are nations that have no peace even in the midst of plenty; they are obsessed by fear and anxiety on account of the very plenty they have earned for themselves. The only guarantor of peace for the individual and for society is spiritual progress and spiritual discipline. In India, as well as in other countries, there is to be seen a sad neglect of just these two objectives. Providing housing, clothing and food gives physical happiness (sukha); providing education in skills and imparting information about the world gives a means of livelihood. But the ancient adage says, “Na sukhat labhate sukham” – Real and lasting happiness cannot be won through physical happiness. Lasting happiness, happiness that will not be shaken or diminished or modified by good fortune or bad, can come only by the discipline of the mind and faith in a Higher Power that guides all the deeds and words and thoughts of man. The lamp of that spiritual awareness has to be lit
and fed, so that the footsteps of man can take that path and proceed unharmed. (Divine Discourse, Anantapur High School for Girls, School Day, 1966)

— BABA