Mensaje del día – 26 de marzo de 2016


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Dhritarashtra tuvo cien hijos, los Kauravas. Sabía muy bien que todos ellos eran malvados, y también sabía que los hijos de su hermano, los Pandavas, se regían por la rectitud (el Dharma). También era consciente de que los Kauravas infligían muchas indignidades e injurias a los Pandavas. Muchas veces Vyasa le advirtió de la siguiente manera. «Dhritarashtra, no digo que amar a tus hijos esté mal . Pero no debes demostrarles un afecto fuera de lugar. No te comportes como ignorante o ciego. Por exhibir un amor irrestricto a hijos malos, estás dañando a la comunidad y al país.» El padre indulgente no prestó atención al consejo del sabio. En consecuencia, participó en muchas acciones pecaminosas. ¿Qué logró Dhritarashtra a través del obcecado encaprichamiento con sus hijos? Ni siquiera uno de ellos quedó, para que
llevara a cabo sus ceremonias fúnebres. Los Pandavas tuvieron que prestarle este servicio. No está mal amar a los hijos; pero los padres deben aprender cómo amarlos. (Discurso Divino, 5 de febrero de 1984)

 

Dhritarashtra had a hundred sons, the Kauravas. He knew very well that they were a wicked lot, and also knew that his brother’s sons, the Pandavas, were wedded to righteousness (Dharma). He was also aware that the Kauravas were inflicting many indignities and injuries on them. Vyasa warned him thus many times: “Dhritarashtra! I do not say that for you to love your sons is wrong. But you must not shower misplaced affection on your sons. Do not behave like a blind ignorant man. By showing your unrestricted love for a bad son, you are causing harm to the community and the country.” The doting father did not heed to sage’s advice. Consequently, he got involved in many sinful actions. Through blind infatuation for his sons, what did Dhritarashtra achieve? In the final outcome, he had no one even to perform his funeral obsequies. The Pandavas had to render this service to him. It is not wrong to love children. But parents should learn how to love them.
(Divine Discourse, 5 Feb. 1984)

— BABA